Los mercados de criptomonedas experimentaron un aumento significativo en la volatilidad a corto plazo durante enero de 2026, según reveló un informe conjunto de Bybit y Block Scholes. El repunte en la volatilidad de criptomonedas coincide con un ajuste en las expectativas del mercado respecto a la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, un factor que ha generado incertidumbre entre los inversores.
El análisis publicado el 30 de enero de 2026 documenta cómo los activos digitales respondieron a las señales cambiantes sobre las tasas de interés. Según el reporte, los operadores comenzaron a recalibrar sus posiciones ante la posibilidad de que la Fed mantenga las tasas elevadas por más tiempo del anticipado.
Volatilidad de criptomonedas vinculada a cambios en política monetaria
El documento de Bybit y Block Scholes indica que la volatilidad implícita en los mercados de opciones de Bitcoin y Ethereum registró incrementos notables durante el mes. Este comportamiento refleja la correlación creciente entre los activos digitales y los mercados financieros tradicionales, especialmente cuando surgen cambios en las perspectivas macroeconómicas.
Los analistas señalaron que las declaraciones recientes de funcionarios de la Reserva Federal sugirieron una postura más cautelosa respecto a recortes de tasas. Como resultado, los inversores en cripto ajustaron sus expectativas, generando movimientos bruscos en los precios y aumentando la demanda de cobertura mediante derivados.
Impacto en estrategias de trading
Según el informe, el aumento en la volatilidad ha llevado a los traders institucionales a reevaluar sus estrategias de gestión de riesgo. Las plataformas de derivados observaron un incremento en el volumen de operaciones de opciones, reflejando una búsqueda de protección ante posibles caídas.
Además, el documento destaca que la prima de volatilidad en contratos a corto plazo superó significativamente a la de contratos a largo plazo. Esta estructura de volatilidad sugiere que los participantes del mercado anticipan turbulencia inmediata pero mantienen expectativas relativamente estables para horizontes temporales más extensos.
Contexto macroeconómico detrás del repunte en volatilidad
El informe contextualiza estos movimientos dentro del panorama económico más amplio. Durante enero, varios indicadores económicos en Estados Unidos mostraron resiliencia, incluyendo datos de empleo y gasto del consumidor que superaron las proyecciones.
Esta fortaleza económica reforzó la perspectiva de que la Reserva Federal podría mantener su política restrictiva. Los mercados financieros, incluyendo las criptomonedas, reaccionaron ante la posibilidad de que las condiciones monetarias permanezcan ajustadas durante un período prolongado.
Correlación con activos tradicionales
El análisis también examina la correlación entre Bitcoin y los índices bursátiles estadounidenses. Según los datos presentados, esta correlación se intensificó durante episodios de reevaluación de expectativas sobre la Fed, sugiriendo que los activos digitales mantienen sensibilidad a factores de riesgo sistémicos.
Los investigadores observaron que las criptomonedas ya no operan completamente aisladas de los mercados tradicionales. En cambio, responden cada vez más a los mismos catalizadores macroeconómicos que influyen en acciones y bonos.
Perspectivas para los próximos meses
Bybit y Block Scholes advierten que la volatilidad podría persistir mientras los mercados continúen procesando señales sobre la trayectoria de la política monetaria. El próximo comunicado de la Reserva Federal, previsto para marzo de 2026, representará un evento crucial para determinar si la volatilidad de criptomonedas se estabiliza o se intensifica.
Los analistas también señalaron factores técnicos que podrían influir en los movimientos de precios. La concentración de vencimientos de opciones en febrero podría generar fluctuaciones adicionales, particularmente si los niveles de precios se acercan a zonas con gran acumulación de contratos.
El mercado observará atentamente los datos económicos de febrero, especialmente las cifras de inflación y empleo, que proporcionarán indicios sobre las decisiones futuras de la Fed. La respuesta de las criptomonedas a estos indicadores determinará si el aumento en volatilidad representa una reacción temporal o el inicio de un período de inestabilidad prolongada en los activos digitales.

