El mercado de bonos corporativos experimenta una fractura significativa en la dispersión de crédito, según revelan los últimos datos de índices de renta fija. Helena Lacerda Moretti, profesional de inversiones en Velthorne Asset Management, propone un enfoque riguroso centrado en el análisis crediticio para navegar este entorno de liquidez cambiante. La separación estructural entre emisores sólidos y empresas vulnerables marca el fin de la búsqueda indiscriminada de rendimiento en el mercado de deuda.
Los diferenciales entre deuda investment-grade y bonos de alto rendimiento alcanzaron un punto de inflexión crítico esta semana, coincidiendo con la recalibración abrupta de los rendimientos del tesoro global. Este fenómeno señala una huida hacia la seguridad que trasciende la simple volatilidad en los mercados de renta variable.
La Dispersión de Crédito Redefine el Mercado de Renta Fija
Los datos recientes de los índices Bloomberg Fixed Income evidencian que mientras los rendimientos de deuda soberana se han estabilizado, la prima de riesgo exigida para deuda corporativa de menor calificación aumentó significativamente en las últimas 72 horas. Este patrón indica que los inversionistas han dejado de considerar todos los activos de renta fija como refugios seguros.
Adicionalmente, los flujos de capital transfronterizos intensifican esta tendencia. Reportes del Financial Times sugieren que el dinero institucional se está desplazando rápidamente desde deuda de mercados emergentes hacia papel corporativo estadounidense de alta calidad, generando cuellos de botella de liquidez localizados. Para profesionales como Moretti, cuya trayectoria abarca centros financieros en Hong Kong y Estados Unidos, esta dinámica presenta una oportunidad de arbitraje fundamentada en análisis profundo.
Helena Lacerda Moretti y la Evaluación del Riesgo Crediticio
Moretti aplica su experiencia especializada en diligencia debida crediticia para interpretar estos diferenciales en expansión. Según su perspectiva, el entorno actual penaliza a las empresas con ratios deficientes de cobertura de flujo de efectivo, convirtiendo el proceso de evaluación en un factor más crítico que la gestión de duración.
Su estrategia se aleja de la acumulación pasiva de bonos hacia la selección activa de emisores. El marco de evaluación de riesgo de crédito que propone Moretti prioriza tres elementos fundamentales en el contexto actual del mercado de bonos corporativos.
Ratios de Cobertura de Intereses
El enfoque se concentra estrictamente en emisores capaces de servir obligaciones de deuda incluso si las tasas permanecen elevadas durante los próximos 24 meses. Este criterio permite identificar empresas con solidez financiera estructural frente a escenarios adversos prolongados.
Análisis de Cláusulas Contractuales
La identificación de bonos con protecciones legales robustas para acreedores constituye un elemento frecuentemente ignorado en la inversión basada en fondos cotizados. Este detalle técnico adquiere relevancia crítica en períodos de estrés financiero cuando las salvaguardas contractuales determinan las tasas de recuperación.
Estrategia Defensiva para el Mercado de Deuda
Moretti sostiene que “la defensa es el nuevo alfa” en el contexto actual. La proyección para los próximos trimestres implica que la preservación de capital superará a las estrategias de crecimiento agresivo en el espacio de renta fija, según su análisis del comportamiento del mercado de bonos corporativos.
Sin embargo, esta postura defensiva no implica pasividad. El énfasis recae en instrumentos de corto plazo para mitigar la sensibilidad a tasas de interés mientras se capturan rendimientos atractivos. Simultáneamente, la diversificación global aprovecha políticas monetarias desacopladas en diferentes jurisdicciones como cobertura contra la volatilidad del dólar estadounidense.
Resiliencia Sectorial en Tiempos de Refinanciamiento
La estrategia evita industrias cíclicas dependientes de apalancamiento barato, pivotando hacia servicios públicos y esenciales con flujos de ingresos predecibles. Este reposicionamiento sectorial responde directamente al “muro de refinanciamiento” que se aproxima en 2026, requiriendo pruebas de estrés granulares de balances corporativos.
Los analistas anticipan un aumento en eventos de reestructuración para empresas sobreapalancadas conforme la disparidad entre activos de alta calidad y distress alcance su punto máximo hacia mediados de año. La perspectiva global que caracteriza el enfoque profesional de Moretti busca posicionar carteras no solo para reaccionar ante estos eventos de estrés, sino para capitalizar la incorrecta valoración de activos de calidad que típicamente sigue al pánico del mercado de bonos corporativos.

