Royaltiz ha lanzado oficialmente su plataforma estadounidense en la red Base de Coinbase, permitiendo a los usuarios comprar y vender activos digitales vinculados al talento de deportistas, creadores de contenido y otras personalidades. El anuncio, realizado el 16 de febrero de 2026 desde Nueva York, marca la entrada de la compañía al mercado estadounidense con una infraestructura basada en blockchain que facilita el comercio de activos digitales respaldados por contratos con talentos emergentes y establecidos.
La plataforma aprovecha la tecnología de Base, una solución de capa 2 desarrollada por Coinbase, para ofrecer transacciones más rápidas y económicas. Según el comunicado de la empresa, los usuarios podrán participar en el potencial económico de carreras profesionales mediante la adquisición de tokens que representan participaciones en futuros ingresos o derechos asociados al rendimiento de los talentos vinculados.
Funcionamiento de la plataforma de activos digitales vinculados al talento
El modelo de negocio de Royaltiz se basa en la tokenización de contratos con individuos que han firmado acuerdos específicos con la plataforma. Los activos digitales representan una fracción de los derechos económicos derivados de las actividades profesionales de estos talentos, según indica el reporte. Esta estructura permite a los inversores minoristas acceder a oportunidades que tradicionalmente estaban reservadas para inversores institucionales o agencias de representación.
La elección de Base como infraestructura subyacente responde a la necesidad de escalabilidad y costos reducidos. Base es una red de capa 2 que hereda la seguridad de Ethereum mientras procesa transacciones fuera de la cadena principal, lo que reduce significativamente las tarifas de gas y los tiempos de confirmación. Esta característica resulta fundamental para facilitar el comercio frecuente de tokens vinculados al talento sin incurrir en costos prohibitivos.
Contexto regulatorio y cumplimiento normativo
El lanzamiento de Royaltiz en Estados Unidos se produce en un momento de creciente escrutinio regulatorio sobre plataformas que ofrecen activos digitales con características similares a valores. Sin embargo, la compañía no proporcionó detalles específicos sobre su estatus regulatorio ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) o la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC). La clasificación de estos activos digitales vinculados al talento como valores o commodities podría tener implicaciones significativas para las obligaciones de cumplimiento de la plataforma.
Adicionalmente, el sector de activos digitales relacionados con deportistas y celebridades ha enfrentado desafíos legales en otros mercados. Plataformas similares han sido objeto de investigaciones regulatorias en Europa y Asia debido a preocupaciones sobre protección al consumidor y divulgación de riesgos. Royaltiz deberá navegar este complejo panorama normativo mientras expande sus operaciones en territorio estadounidense.
Implicaciones para el mercado de criptoactivos y entretenimiento
La integración de blockchain en la monetización del talento representa una convergencia entre las industrias del entretenimiento, el deporte y las finanzas descentralizadas. Sin embargo, este modelo también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad a largo plazo y la valoración adecuada de activos cuyo rendimiento depende de factores impredecibles como lesiones deportivas, cambios en la popularidad o controversias públicas.
Mientras tanto, la adopción de Base por parte de Royaltiz podría impulsar el uso de esta red de capa 2 más allá de las aplicaciones DeFi tradicionales. La red Base ha experimentado un crecimiento notable desde su lanzamiento, atrayendo proyectos que buscan beneficiarse de su asociación con Coinbase y su integración simplificada con el ecosistema de la exchange.
El próximo paso crítico para Royaltiz será demostrar la liquidez sostenida de sus mercados de activos digitales y establecer mecanismos transparentes de valoración. La plataforma también enfrentará el desafío de educar a los usuarios sobre los riesgos inherentes a estos instrumentos financieros novedosos. Quedará por observar si la compañía logra obtener claridad regulatoria antes de expandir significativamente su base de usuarios, especialmente dado que las autoridades estadounidenses continúan definiendo el marco legal aplicable a activos digitales con características de inversión. La reacción del mercado y las eventuales directrices regulatorias determinarán el potencial de crecimiento de este modelo en los próximos meses.

