Un nuevo marco de trabajo para la gestión de riesgos en proyectos de infraestructura ha sido presentado por el asesor canadiense Gord Reynolds, dirigido a reducir los sobrecostos y retrasos que afectan a iniciativas de construcción a gran escala en Norteamérica. El marco, revelado el 12 de enero de 2026 en Toronto, Ontario, busca identificar problemas antes del inicio de las obras, cuando las intervenciones resultan menos costosas y más efectivas.
Según Reynolds, la mayoría de los fracasos en proyectos de infraestructura no ocurren durante la construcción, sino mucho antes, durante la fase de planificación. El marco ha sido codificado en su libro “Building Tomorrow’s Ontario” y el Manual Digital Twin Ontario Utility, documentos que traducen la legislación de reducción de barreras y el enfoque emergente “Un Permiso, Un Proyecto” en un sistema ejecutable.
Riesgos en proyectos de infraestructura que el marco busca mitigar
El aumento del gasto en infraestructura en Norteamérica ha estado acompañado por una serie de desafíos recurrentes. Muchos proyectos de gran envergadura enfrentan cancelaciones, retrasos prolongados o excesos presupuestarios debido a riesgos no identificados que emergen únicamente después del comienzo de la construcción, según indica el comunicado.
El nuevo marco aborda problemas sistemáticos que socavan rutinariamente estos proyectos: permisos fragmentados, poca visibilidad sobre servicios públicos subterráneos, incentivos desalineados entre agentes involucrados y la tendencia a postergar decisiones difíciles. Al identificar y resolver estos obstáculos antes del inicio de las obras, el sistema pretende ayudar a los actores públicos y privados a reducir la incertidumbre del proyecto y gestionar el riesgo de capital.
Coordinación temprana como herramienta de prevención
Reynolds enfatizó que los permisos no ralentizan los proyectos por sí mismos, sino la falta de coordinación entre las entidades responsables. “Si ignoras la incertidumbre temprano, aparece más tarde como retrasos, sobrecostos y demandas judiciales”, señaló el autor en el anuncio.
El marco trata a los gemelos digitales no como innovación tecnológica, sino como una herramienta práctica de coordinación. Estos proporcionan visibilidad compartida y basada en estándares sobre activos y riesgos que frecuentemente se descubren demasiado tarde en el ciclo del proyecto.
Aplicación del marco en gestión de infraestructura pública
El enfoque ya ha influenciado importantes iniciativas de tránsito y banda ancha, según el comunicado, y refleja lecciones extraídas de décadas de asesoría a gobiernos, empresas de servicios públicos y proveedores de capital en la entrega de infraestructura compleja. Su publicación llega en un momento en que costos crecientes, mercados de capital más restrictivos y mayor escrutinio obligan a las jurisdicciones a demostrar que la inversión en infraestructura puede traducirse en resultados tangibles.
Reynolds destacó que el problema no es exclusivo de Canadá. “Cada jurisdicción en Norteamérica con grandes ambiciones de infraestructura está chocando contra la misma pared”, afirmó.
Implicaciones para la reducción de riesgos en construcción
Al desplazar la coordinación y la transparencia hacia las etapas iniciales, el marco está diseñado para reducir consecuencias posteriores que se han vuelto comunes en programas de infraestructura: litigios, crisis políticas y pérdida de confianza pública. La metodología enfatiza la necesidad de abordar la incertidumbre antes de que se materialice en problemas costosos.
El autor busca proporcionar a los tomadores de decisiones un manual replicable para acelerar la entrega, reducir riesgos y restaurar la confianza en un momento en que la ambición de infraestructura choca con la realidad de la ejecución. Additionally, el marco incorpora lecciones de experiencia práctica en proyectos relacionados con transporte, energía, servicios públicos y sistemas digitales.
La adopción del marco por parte de gobiernos y entidades privadas será observada en los próximos meses, especialmente en jurisdicciones que enfrentan presión para mejorar la eficiencia en proyectos de capital. La efectividad del sistema dependerá de su implementación coordinada entre múltiples agencias y la voluntad de las partes interesadas para abordar problemas estructurales antes del inicio de las obras. El impacto real se medirá conforme proyectos en curso adopten sus principios y demuestren resultados medibles en plazos y presupuestos.

