LIXTE Biotechnology Holdings (NASDAQ: LIXT), una empresa farmacéutica en fase clínica con sede en Austin, Texas, está avanzando en el desarrollo de terapias oncológicas mediante su compuesto LB-100, un inhibidor de inmunoterapia contra el cáncer diseñado para mejorar la eficacia de tratamientos existentes. Según informó la compañía el 9 de febrero de 2026, su plataforma se centra en abordar los desafíos de resistencia y eficacia limitada que enfrentan las terapias convencionales.
La estrategia de LIXTE no busca reemplazar las terapias actuales, sino potenciarlas para que funcionen en más pacientes, según indica el comunicado de la empresa. El enfoque se basa en la inhibición selectiva de la enzima Protein Phosphatase 2A (PP2A), un objetivo biológico novedoso en el tratamiento del cáncer.
Cómo funciona el inhibidor de inmunoterapia contra el cáncer LB-100
El compuesto LB-100 representa el primer inhibidor clínico de PP2A de su clase, según describe LIXTE en su documentación. La PP2A es una enzima crítica que participa en diversos procesos celulares, incluyendo la regulación del crecimiento celular, la reparación del ADN y la modulación de la respuesta inmunitaria.
Al inhibir selectivamente esta enzima, LB-100 está diseñado para hacer que las células cancerosas sean más susceptibles al tratamiento mientras fortalece la inmunidad del organismo contra los tumores. Este mecanismo dual aborda simultáneamente dos de los mayores obstáculos en oncología: la resistencia a los tratamientos y la respuesta inmunitaria insuficiente.
Ensayos clínicos y aplicaciones de las terapias oncológicas
LIXTE ha demostrado que LB-100 es bien tolerado en pacientes con cáncer en dosis asociadas con actividad antitumoral, según los datos clínicos de la compañía. Actualmente, la empresa tiene en marcha ensayos clínicos de prueba de concepto para carcinoma de células claras de ovario y cáncer de colon metastásico.
Estos estudios buscan validar la capacidad del compuesto para mejorar los resultados de quimioterapias e inmunoterapias existentes. La empresa señala que muchos tipos de cáncer no responden adecuadamente a la inmunoterapia por sí sola, lo que representa una necesidad médica significativa sin satisfacer.
Un nuevo paradigma en biología del cáncer
El desarrollo de LB-100 forma parte de un esfuerzo pionero en un campo completamente nuevo de la biología del cáncer denominado “letalidad por activación”. Este enfoque, según LIXTE, representa un nuevo paradigma de tratamiento que se aparta de las estrategias convencionales de desarrollo de fármacos oncológicos independientes.
La compañía ha protegido su estrategia innovadora mediante una cartera integral de patentes. Además, datos preclínicos extensos publicados respaldan el potencial de LB-100 para mejorar significativamente las terapias existentes y los resultados para pacientes oncológicos.
Implicaciones para el tratamiento del cáncer resistente
La resistencia a los tratamientos representa uno de los principales impedimentos en oncología moderna. Muchos tumores desarrollan mecanismos para evadir tanto la quimioterapia como la inmunoterapia, lo que limita las opciones terapéuticas disponibles para los pacientes.
El enfoque de LIXTE podría ofrecer una solución al problema de la resistencia sin necesidad de desarrollar terapias completamente nuevas. En lugar de ello, la empresa busca maximizar el potencial de los tratamientos ya aprobados y en uso clínico, lo que potencialmente podría acelerar el acceso de los pacientes a opciones terapéuticas mejoradas.
Los resultados de los ensayos clínicos en curso proporcionarán datos cruciales sobre la eficacia real de esta estrategia en poblaciones de pacientes con opciones limitadas. La compañía continuará recopilando datos de seguridad y eficacia a medida que avancen los estudios para carcinoma de células claras de ovario y cáncer de colon metastásico, con resultados esperados que determinarán los próximos pasos en el desarrollo clínico del compuesto. La evolución de estos ensayos será determinante para establecer si el enfoque de potenciación terapéutica puede traducirse en beneficios clínicos medibles para pacientes con cánceres difíciles de tratar.

